jueves, 21 de abril de 2011

La 'Battlestar Galactica' y su oda al fútbol


Rise up, take the power back
It´s time the fat cats had a hearth attack,
You know that their time's comming to the an end
We have to unify and watch our flag ascend
Uprising, Muse



Durante el partido de vuelta de semifinales de la Champions 2010, un hombre se encaró a la grada del Camp Nou mientras los aspersores le regaban. Era Jose Mourinho. Ese día, Florentino Pérez tomó una decisión que cambiaría el rumbo de la historia de un Club cuyo pasado de títulos le podía como una losa. No habría Cristianos Ronaldos, ni Kakás para la tempotrada 2010/2011. El fichaje del año iba a ser un portugués de 48 años que jamás calzaría las botas. A él se le sumó un fideo argentino llamado Angel Di María, un veterano de guerra conocido como Ricardo Carvalho, un tanque del mediocampo al que llaman Sami Khedira y un mago, un genio, una bendición para el mundo del fútbol llamado Mezut Özil.

El proyecto del Real Madrid es nuevo y en el punto de mira el mejor equipo del mundo. Con el valor añadido de que es el eterno rival por tradición del equipo blanco. Con estos dos ingredientes estamos asistiendo a la temporada más emocionante que se recuerda en años. Como los 300 espartanos en la Batalla de las Termópilas, este Real Madrid hace toda una declaración de intenciones: ningún título es de segunda. Y después de dieciocho años se toma en serio la Copa del Rey. Pero no es lo único. En la Liga, el nivel altísimo implica no fallar y con hacerlo dos veces ya está fuera. Pero el abismo que separa al segundo del tercer clasificado no deja margen para la duda. Por si fuera poco, este Real Madrid rompe la maldición de la Liga de Campeones de Europa, el Lyon deja de ser un escollo y se presenta en semifinales.

Pero el que no falla nunca sigue presente, y con ello nos encontramos con cuatro clásicos en diecinueve días. Cuatro Madrid-Barça, algo que no pasa desde 1916
. Los blaugranas tienen mucho que perder y que ganar. Es la cara mala de estar en lo más alto. El Real Madrid tiene mucho que ganar y que perder más. Así asistimos a un primer pulso que queda en empate, pero la Liga estaba perdida y para ser un 'entrenamiento' no estuvo nada mal. Y menos si se juga con uno menos toda la segunda parte. Cuatro días después, llega el primero de los títulos que sí está al alcance de la Casa Blanca. Y el Real Madrid gana. Y gana a la épica y recordando que no hay miedo alguno. Recordando que puede tratar de tú a tú al Gran Barça. Porque con la magia de Özil, las manos y el coraje de Casillas, la incombustible forma física de Cristiano Ronaldo, la sorpresa de ver a un central de 'falso nueve' o la visión de juego de un excelente currante como Xabi Alonso es más que suficiente.

Ayer asistimos a una oda al fútbol. Un pulso tan frenético e igualado que nos hizo recordar a muchos por qué amammos este deporte. Quizá el Barça perdió cuando a su presidente le pudo la prepotencia y dijo que esta final de Copa 'le meterían otra manita al Madrid, para no perder la costumbre'. Quizá la perdió Gerard Piqué cuando, tras un empate y sin poder ganar a un equipo en inferioridad, tuvo el desatino de decir que la Copa nos la iban a ganar. Por que lo que está claro es que eso lo dijo, aunque luego la prensa haya querido echar leña metiendo connotaciones políticas completamente absurdas tratándose de las palabras de un internacional de la selección española. O quizá se perdió porque el coraje de unos espartanos con Leónidas Ronaldo a la cabeza tuvo sus frutos en forma de un faraónico remate de cabeza. Por no olvidar a ese chaval de Móstoles -que ya no es tan chaval, pero que nunca pierde esa sonrisa de niño que estrena zapatos nuevos- que con tres paradas para enmarcar se negó a que entrase el balón en su custodia. Ya lo decían sus ojos cuando sonaba el himno español, antes de que el silbato diera comienzo a este duelo. Era su último título por ganar. Y lo ganó él en una gran parte, al igual que lo hizo con la Copa del Mundo y la Eurocopa.

Como madridista diré que me gusta ganar la Copa del Rey dieciocho años después. Pero lo que realmente me gusta es ganarle al Barça. Porque llevamos dos años aguantando mucho. Dos años en los que la aficción culé ha demostrado lo que es la verdadera prepotencia y la soberbia. Pero da igual que el señor Villar haga todo lo posible para no dejar despegar a este Real Madrid (su cara era un poema sentado a la derecha de Sandro Rosell en el palco). Da igual la hegemonía del mejor equipo del mundo. Da igual. Por que este equipo ya ha despegado y no tiene intención alguna de estrellarse.

Y la mejor noticia que tiene el madridismo es que se trata de un equipo que no lleva ni un año jugando: les queda pulirse y entenderse más, pero ya han llegado más lejos que los Galácticos. De hecho, con el permiso de Zidane y del gran Ronaldo, los verdaderos Galácticos visten ahora de blanco y se llaman Mezut Özil, Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo, Karim Benzemá, Junior Marcelo, Ángel Di María, Ricardo Carvalho, Álvaro Arbeloa, Raúl Albiol, Pepe, Sergio Ramos, Sami Khedira, Esteban Granero, Sergio Canales, 'Manolito' Abdebayor e Iker Casillas. Pero además, como ocurre en todo navío, en esta Battlestar Galactica hay un capitán Adama y su nombre es José Mourinho. Su nombre se cantaba ayer en las Cibeles. Ya ha hecho historia. Por eso le queremos. Por eso Florentino le quería. Por eso los jugadores le adoran. Por que el, es un entrenador de títulos y ya tiene el primero. Puede que pronto llegue el segundo y si no lo hace, no pasará nada por que este Real Madrid va a ser muy grande. Ya es muy grande. HALA MADRID.

martes, 21 de diciembre de 2010

Honestidad vs mentiras: defensa de una pirata en la Red



Muchos días sin actualizar el blog: hoy la situación lo requiere. En el Parlamento se ha votado en contra de la Ley Sinde -con 20 votos desfavorables y 18 a favor- cuyo objetivo final era cerrar las páginas webs que surten de cultura gratuita e ilegal al pueblo llano. Tras ver y escuchar un debate generado a propósito de esta ley, me surgen muchas ideas. La primera palabra que me viene a la mente es HONESTIDAD.

Sí, seamos honestos. El Gobierno y las industrias culturales de nuestro país exponen que somos de los pocos países que no regulan las 'descargas ilegales'. Defienden que, tumbado esta propuesta de Ley, se está abocando al fin de la industria cultural española, tanto cinematográfica, como musical. A mi me parece que huele una excusa y que se echan balones fuera respecto a un mal que asola a nuestra cultura desde hace años.

En lo que al cine se refiere, me gustaría que no trampeasen sus argumentos de esa manera: no se muestra en cifras cuál es el consumo real de cine extranjero -principalmente de Hollywood- respecto al de nuestro país. Sin tener datos, estoy segura que el consumo ilegal de cine producido en España es, máximo, del 10 por ciento. Es evidente que la industria norteamericana produce un 90 por ciento más, pero el mal endémico que sufre el cine español nada tiene que ver con Internet. Es algo que viene de largo: la gran parte de proyectos españoles no salen a flote y hay pocos autores que consiguen estrenar sus películas, las cuales van a ver cuatro gatos. Triste, pero así es. A lo que se suma que, hoy por hoy, la calidad de nuestro cine, salvo excepciones, deja bastante que desear.

Vayamos a las series. Curioso, ocurre lo mismo. Conozco mucha gente que, como yo, consume series por Internet. Primero porque es gratis o, al menos más barato que pagar una televisión por cable o satélite, no digamos ya comprarse un DVD. Casualidades de la vida que nadie se baja ni ‘Cuéntame cómo pasó’, ni ‘Aquí no hay quien viva-La que se avecina’, ‘Física y Química’ o ‘Águila Roja’. La razón es que esas series las emiten en los canales españoles hasta la saciedad, más ahora con la llegada del TDT. Por tanto los españolitos, con la crisis como losa en nuestra espalda por cierto, lo que nos descargamos son series extranjeras que, o bien no se emiten y jamás lo harán o bien se emiten de mala manera (si no cuentan con audiencia, dejan de formar parte de las parrillas rápidamente). Vaya, parece que no afecta tanto a la Industria Cultural española Series Yonkis, uno de los objetivos principales de la Ley Sinde.

Lleguemos a la música. Aquí me voy a explayar. Desde que Internet se ha generalizado, el consumo musical ha crecido exponencialmente. Son muchos los grupos, y no estoy hablando sólo de los emergentes sino de artistas con un caché importante, que ponen a disposición de los Internautas su música gratis. Algunos toda su discografía. Se me ocurren unos cuantos ejemplos. Entonces, ¿qué pacto con el diablo han hecho esos hijos del rock para que seguir vendiendo discos y hacer llenazos en salas, pabellones o, incluso, estadios? Y ahí es donde quería llegar: los grupos musicales, que en su mayoría encomiendan sus creaciones a las discográficas, se llevan un porcentaje de risa en las ventas de sus discos. Anda, ¿entonces hay otra manera de ganar dinero con nuestra música? Sí: haciendo conciertos. Pero es muy fácil vivir en una burbuja de estrella y hacer, poniéndome generoso, diez bolos al año -eso si he sacado un disco-. Así son muchos de nuestros artistas que gozan de cientos de miles de fans. Porque veamos a grupos extranjeros con mucha solera y que forman parte del ‘Olimpo de los Dioses’, como U2, cuyo Tour 360º sigue dando guerra un año después. U observemos a los vendidos Muse, que desde septiembre de 2009 han recorrido Europa, Asia, América y otra vez Europa y Norteamérica con más de cien fechas en apenas un año. ¿Mucho curro, eh? Puedo seguir, pero la lista es bastante larga.

La industria musical española es un chiste y lo es, en parte porque no se ofrece la oportunidad que debiera darse a aquellos que buscan hacer algo distinto. Aquellos que no se cortan por el patrón de la radiofórmula. Esa gente da a conocer su música a través de Internet y haciendo conciertos. Pero ellos, como bien han dejado patente en ese debate que he estado escuchando mientras cenaba, no son importantes. Pero dejaré de irme por las ramas: hay muchas maneras de rentabilizar nuestro trabajo y hacerlo llegar al mundo y vender discos es una parte casi ínfima en ese proceso.

Y finalizo hablando de nosotros, los consumidores. En España, si quiero comprarme un disco tengo que tener preparados 15 euros como mínimo. Esta tarde quiero ir al cine: ocho euros. Con estos abusos, derivados de un canon atroz y de la propia industria (sellos, distribución, producción...), sólo puedo ir a ver esa película con efectos especiales que se que merece la pena en pantalla grande o comprarme el disco de mi grupo favorito. El cual, por cierto, he testeado previamente por Internet, no como antes, que te dejabas la paga de varias semanas en un disco que era una mierda y que, ni el autoconvencimiento mediante interminables escuchas, lo hacía más bueno.

Mientras la cultura siga siendo un bien de lujo, seguiremos con el parche y saturaremos las redes sociales durante horas en protesta de lo que nos parece injusto, demagogo y poco honesto. Y por supuesto, seguiremos consumiendo 'ilegalmente' cultura por Internet.

miércoles, 14 de abril de 2010

El vídeo de la semana... el desvalido yonkizante: Underdog (Kasabian)


Feels like I'm lost in a moment
I'm always losing to win
Can't get away from the moment
Seems like it's time to begin
Underdog (Kasabian)

Hay veces que una canción se convierte en una especie de droga adictiva que no puedes parar de escuchar. En particular me ha pasado con Underdog y en general con West Ryder Pauper Lunatic Asylum, el último disco de Kasabian. Si The Strokes fueron mi descubrimiento en 2009, este grupo británico ha sido el de 2010. Tanto, que ya se está disputando los mejores puestos en mi Top 10 de necesidades musicales en vena.

Kasabian toma su nombre de Linda Kasabian, una de los miembros de la Charles Manson's Family. Ella condujo el coche cuando fueron a matar a Sharon Tate, la mujer de Roman Polansky. Para más señas, fue interpratada por Clea DuVall en la excepcional Helter Skelter -en la que Charles Manson es Jaremy Davies (Daniel Faraday en Lost)-. Linda fue una de las pocas que desertó de esta secta lisérgica y testificó contra Manson en el juicio. Siguiendo con el paralelismo, Kasabian significa 'carnicero' en armenio.

West Ryder Pauper Lunatic Asylum me parece uno de los mejores discos que nos legó 2009, un año musicalmente prolífico: Resistance (Muse), Humbug (Arctic Monkeys), Battle for the Sun (Placebo), Them Crooked Vultures, Lost Beats (Prodigy)... y junto a ellos esta maravilla que sólo con una escucha ya te engancha irremediablemente. Kasabian está formado por Tom Meighan (voz), Sergio Pizzorno (guitarra), Chris Edwards (bajo) e Ian Matthews (batería) y su primer disco fue lanzado en 2004.

Underdog, el tema que protagoniza el vídeo de la semana es tan yonkizante que ha sido utilizado como banda sonora en el videojuego Need for Speed Shift y en la serie Misfits -a la que debo dedicar un post urgentemente (nota mental)-. Tan necesitada estaba del tema, que esta mañana no pude evitar ver el videoclip de la canción. Blanco y negro y un extraño montaje que juega con evitar sincronizarse con la canción: pocas veces vemos a Meighan cantar al hilo del sonido. Para rematar, utilizan ese recurso, manido pero estupendo, de mostrar un concierto con la gente volviéndose loca al son de la música. Una buena terapia para mi mono de directos que no llegarán hasta el verano.

Finalizo diciendo que ayer recibí la excelente noticia de que Kasabian serán teloneros de Muse en el Stadium Tour junto a Editors. No se ha confirmado que vayan a venir a Madrid o a Londres aún, pero espero que la fuerza me acompañe y que en nombre de la justicia cósmica estén en alguno de los dos conciertos a los que voy. También son cabezas de cartel en el FIB: es la única fecha que el grupo ha programado en España. Más razones para venir al Calderón en junio.

Os dejo con Underdog (añado otra versión del videoclip pero la buena es la del enlace), un poco de rock sideral del que tanto me gusta. Enjoy it and keep your self riding on this train.

lunes, 12 de abril de 2010

Posesiones customizadas


Soy una enferma de lo costumizado. Me explico: no puedo tener una sola canción en mi MP4 que no esté estiquetada junto a la foto de la portada del álbum al que pertenece; mi fondo de escritorio jamás ha sido más de un segundo el predefinido de Windows; llevo siempre las uñas pintadas; soy incapaz de no poner una foto en la pantalla de mi móvil y, desde que la tecnología me lo ha permitido, jamás he tenido un tono que no fuese una canción que me gustase; mi nick en el msn jamás ha sido mi nombre y desde que se pueden meter fondos e imágenes, pues ale, cada persona con un motivo (menos mal que tengo a pocos); mi habitación ha estado decorada con pósters desde mis nueve años -empecé con los que te venían de regalo en la Super Pop- y cuando era pequeña mis carpetas estaban forradas con fotos y dibujos ¡incluso en el interior!

He parado porque mi imaginación ha dicho basta, pero seguramente hay muchos más ejemplos. A esta enfermedad se le une otra nueva: la de la muerte prematura. Con las nuevas tecnologías todo caduca antes y, junto a ellas, mi obsesión 'tuning'. Hasta el punto que antes un fondo en la pantalla de mi móvil o ordenador duraba meses, ahora sólo días. En seguida me canso y quiero algo nuevo. Con los tonos pasa lo mismo. Mientras que Time is Running Out duró en mi antiguo Nokia más de un año, en el nuevo móvil que tengo ya he puesto tres distintos y mi LG nuevo sólo tiene tres meses. Pensando en esto, me he dado cuenta que puedes darte cuenta de lo bueno que es un tema al ponerlo de tono. Tuve Time is Running Out más de un año hasta que lo quité rozando el hastio, en cambio Undisclosed Desires me ha durando un mes -también es verdad que al leve atisbo de que estaba empezando a cansarme lo quité, es una canción que me gusta mucho-.

Me pierdo en divagaciones. Volvamos a la customización patalógica, no logro encontrar un motivo que explique esta necesidad enfermiza de personalizar todo cuanto tengo. Puede que sea una manera de marcar el territorio cual oso en el bosque a zarpazos con los árboles: este MP4 es un Creative Zen, pero el mio es distinto a los demás... Lo que se traduce en un afán de posesión extraña y materialismo absurdo que yo creía no tener, pero que, mira, sí tengo. Hoy he invertido una hora de mi tiempo en 'decorar' la cocina de mi mascota en Pet Society... me ha quedado muy mona, pero creo que esta necesidad se me está llendo de las manos. Necesito casa propia ya. Quizá sea ese el remedio para este mal del siglo XXI. ¿Habré descubierto una nueva enfermedad?

jueves, 8 de abril de 2010

El vídeo de la semana... Gorillaz con mucho 'Stylo'



Pues estreno sección en el blog haciendo un señor homenaje a la 'Canción del Mes' del blog de la Srta. Poe. Tenía pensando hacer algo similar y por no caer en el plagio absoluto por el morro y sin anestesia, pues inauguro el... Vídeo de la Semana (con voz a lo Hora Chanante suena mejor). Lo bueno de esta sección tan sumamente original, a la par que educativa, es que permite meter de todo. Abundará la música (videoclips, directos, videoclips y más directos), pero también meteré frikadas varias, que tengo en cola para que os echéis unas risas -porque reir es bueno, bueeeeno-.

Me ha parecido más que pertinente empezar con este videoclip de Gorillaz. El nuevo disco, Plastic Beach, no lo he escuchado a fondo por pereza y por las malas críticas de mis melómanos colegas. Pero cuando escuché que el mismísimo Bruce Willis -en el papel de Bruce Willis- protagonizaba el vídeo, no pude evitar echar un vistazo. Mientras que el tema no me dice demasiado, que no está mal pero es quizá un poco disco para mí, el videoclip me parece increible. Primero por ver a dos 'muscle car' a lo Fast & Furious 'light' peleándose por esas carreteras tan 'ruta sesenteras' de la norteamérica sureña, segundo por la exquisita realización, que se puede apreciar gracias al HQ del canal oficial de Youtube de Gorillaz, y tercero, y obvio, por nuestro querido Bruce, con esa mirada que se ha convertido en un icono de nuestra cultura como buenos hijos de los ochenta.

Otra de las razones por las que comienzo la sección con un vídeo de Gorillaz, que no está en mi top ten de grupos precisamente, es que se que le encantan a la srta. N. Poe, como bien indica la inicial de su pseudónimo. Y aprovechando que hago tal 'homenaje' de su sección, pues que menos que dedicarle la primera entrada a ella. Pues eso, con mucho estilo, mucho flow y, sobre todo, mucho respeto, Stylo de Gorillaz.

miércoles, 7 de abril de 2010

MK ULTRA PROJECT



La longitud de onda crece poco a poco
Las medidas represivas evolucionan
Crean leyes antinaturales
Reemplazan el amor y la felicidad por el miedo

(MK Ultra, Muse)

Goerge Orwell escribió a finales de la década de los cuarenta ‘1984’. Este libro se enmarca en un futuro en el que la voluntad del individuo queda doblegada al poder del Estado. Sólo un año después de su publicación, nació en el seno de lo más secreto de la CIA el proyecto MK ULTRA. Su objetivo era controlar la mente humana.

Su nombre es, como otros tantos de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, un criptónimo. Esta designación esta formada por un prefijo y un nombre. MK son siglas que indican la procedencia del programa -en este caso la Technical Service Division-, mientras que ULTRA alude al carácter de la operación: ultrasecreta. Las labores de contraespionaje de la Guerra Fría fueron la excusa perfecta para que Allen Dulles, director de la CIA durante aquellos años, diera luz verde al proyecto. Pero quien movía los hilos para dar forma a MK ULTRA fue Sidney Gottieb, un bioquímico y psiquiatra militar conocido por sus experimentos de control mental.

Los primeros años de investigación se basaron en la narcohipnósis, que utilizaba diversas sustancias para influir en la mente humana. El LSD, la marihuana, la mescalina, la escopolamina o el pentatol -más conocido como ‘suero de la verdad- fueron varias de las drogas utilizadas por Gottieb y sus subordinados. Obtener información en un interrogatorio no era más que la tapadera de una operación de grandes dimensiones centrada en manipular la mente con motivos políticos. Se investigaron una gran cantidad de drogas capaces de crear amnesia selectiva, hacer que un individuo obedezca sin cuestionar lo que se le ordena o conseguir influirle sensorialmente e impedir que mueva las piernas, los brazos o incluso todo el cuerpo. Aún más allá, en los laboratorios de la Technical Service Division se trató con sustancias que daban lugar al nacimiento pensamientos ilógicos e impulsivos- que podrían acabar con la carrera de un líder político en un discurso-, o que alteraban la personalidad de una persona para que fuera totalmente dependiente de otra.

Para los experimentos del MK ULTRA utilizaban a doctores y a agentes, pero también a ciudadanos de bajos estratos sociales, tales como vagabundos, prostitutas y drogadictos. Famoso en el caso del Hospital Público de Kentucky, donde los adictos internos afroamericanos eran utilizados como cobayas para la investigación. Aunque la CIA asegura que el proyecto fue interrumpido a finales de los años 60, se duda de que así sea. De hecho, durante los años 70, se filtró información de que la investigación se centraba ahora en la psicoelectrónica, basada en la utilización de instrumentos para controlar el cerebro humano; como por ejemplo una sonda que, ubicada dentro de la cabeza, era capaz de inducir un amplio número de emociones humanas. También se habla de un arma llamada NLD, creada en los años noventa, capaz de alterar emociones y controlar a un individuo remotamente a través de ondas electromagnéticas.

Los amantes de las conspiraciones nos imaginamos como en el sótano más recóndito del Pentágono, se continúa la operación MK ULTRA. Personalmente, me aterra pensar como se pueden servir de la tecnología actúal para este fin, que en sí mismo es la negación del individuo y de su libertad. Como en 1984. Gran Hermano nos vigila y se hará con el poder de nuestras mentes: invisible para todos, la mente se convierte en un muro y toda la historia será borrada de golpe.

jueves, 28 de enero de 2010

My Bliss: Muse vuelve a Madrid


Después de una semana de rumores, el sueño se ha hecho realidad: ¡Muse vuelve a Madrid! Se que estoy afectada por el mal del grupi, que con esta les voy a ver tres veces este año, que ya estoy mayorcita para estas cosas... ¡Lo que queráis! Soy feliz. Y eso es lo que importa.

Muse significa 'musa' en inglés, sí esa que inspira al artista en su creación. Pero también significa 'soñar despierto' y eso es lo que hago yo todos los días de mi vida. Una buena terapia para soportar la realidad. Pero hay veces, como hoy, que la realidad parece un verdadero sueño: primero el vídeo de Resistance grabado en Madrid y después mi ciudad como una de las pocas afortunadas que disfrutarán del Stadium Tour. Gracias Muse. Está claro que Dom no mentía, nos aman y nosotros a ellos. Ver de nuevo en acción a Matt Bellamy, a Dom y a Chris va a ser la hostia. My Bliss!